La historia de Hugo Cabañas Monturas nace de una tradición familiar y de una pasión transmitida de generación en generación.
Hugo Cabañas, de origen paraguayo, llegó a la Argentina en 1991 con tan solo 12 años. Fue allí donde comenzó a aprender el oficio de la talabartería junto a su tío Celestino Zanza, reconocido artesano del rubro. Bajo su guía, descubrió el valor del trabajo artesanal, la dedicación por los detalles y el compromiso con la calidad.
Con los años, amplió sus conocimientos especializándose en equipamiento para polo, salto y equitación, incorporando técnicas que fueron perfeccionando su trabajo.
En 2010, con experiencia, pasión y una fuerte herencia familiar, Hugo decidió dar un paso más y fundar su propio taller: Hugo Cabañas Monturas. Desde entonces, cada pieza fabricada representa tradición, esfuerzo y amor por el oficio.